domingo, 13 de enero de 2013

La tumba de Talpiot

En 1980, durante la construcción de unos apartamentos de clase media en la calle Dov Gruner de Jerusalén, se destapó una tumba que, según las investigaciones practicadas, pertenecía al siglo primero de nuestra era. Esto es bastante habitual en una ciudad con tanta riqueza arqueológica como Jerusalén, así que nadie le dio más importancia de la normal en estos casos. Era una tumba más, de lo que parecía una familia con recursos en las que algunos osarios contenían inscripciones con los nombres de los fallecidos. Nombres que, parecía, eran habituales en la época y así lo atestiguaban yacimientos similares.
La polémica se desató cuando el director de cine James Cameronelaboró un documental sobre la tumba para Discovery Chanel. En él, junto a la colaboración del judío canadiense Shimcha Jacobovici que hacía el papel de experto en el tema, sostenía la teoría de poder aportar pruebas científicas suficientes para afirmar que esa tumba era la de Jesús de Nazaret. Lo que era una tumba más, ya no era tal.
 
   


Las pruebas supuestamente científicas están expuestas en su totalidad en la página de Discovery Channel.

Lo cierto, es que a pesar del gran despliegue de medios puestos a disposición de la teoría de la tumba de Jesús, la mayor parte de la comunidad científica que se dedica a estos temas cree que las bases de Jocobovici son insostenibles. Y no sólo porque las pruebas dadas no sean sólidas en opinión de los expertos, sino porque se centran en aspectos secundarios de la investigación haciendo aseveraciones poco relevantes y sin ningún tipo de nexo entre las cosas que se van exponiendo.

Como puede observar el lector, del documental se sacan una serie de conclusiones que difícilmente tienen algo que ver con el hallazgo en sí. Se afirma que María Magdalena estaba casada con Jesús, que tuvieron un hijo y que la Iglesia ocultó este hecho para eliminar el papel determinante de María Magdalena en las primeras comunidades cristianas. Obviamente esta teoría ya fue expuesta en el polémico “best-seller” “El enigma Sagrado”. Es curioso que se hagan tales afirmaciones, realmente difíciles de sostener según los expertos del descubrimiento de unos osarios, y no centrarse más en lo que sería más importante, y es la no resurrección del cuerpo de Jesús en el caso de que realmente el osario fuese de Él.

Cualquier persona que se acerque al documental con pocos conocimientos sobre el tema ya puede observar conclusiones un poco precipitadas o mal explicadas. Esto se vuelve dura crítica cuando es evaluado por algunos de los más reconocidos expertos en la materia. El propio Kloner, descubridor de la tumba que es citado constantemente por el documental, afirma que es muy poco probable que Jesús estuviese enterrado en una tumba familiar de tanto nivel en Jerusalén, ya que no parece que fuera suficientemente acaudalado, y lo normal era estar enterrado entu lugar de procedencia, Nazaret o Belén, y si no era así, inscribir el nombre de éste, cosa que no ocurre con el Jesús de Talpiot.

Hay otros muchos puntos que no son explicados por el documental como la explicación que le dan al osario de Mateo, las múltiples contradicciones con la teoría oficial, ya no sólo religiosa, sino la histórica que decía que María y Santiago fueron enterrados en lugares diferentes.
Es también curioso el considerar el ADN como una prueba. Sin duda era una tumba familiar, y entre los enterrados allí, tenía que haber relaciones de parentesco. Eso lo refuta el ADN. Pero no puede demostrar que Jesús de Nazaret esté ahí, porque para eso debería contrastar ADN de algún descendiente de Jesús o algo así, algo que no existe.
Pero sobre todo, y si hacemos caso a estudios como los de escritores de mucha reputación en el tema como César Vidal, es paradójico ver como el documental deshecha los textos canónicos cuando contradicen su teoría y los citan cuando les favorece. Esto lo hacen también con los apócrifos. Lo cierto es que según César Vidal y otros estudiosos sobre el tema, los escritos más antiguos originales son los que confirman la existencia de un Jesús histórico que murió crucificado en tiempos de Poncio Pilatos y enterrado por Jesús de Arimatea y que su cuerpo desapareció, lo que llevó a interpretar su resurrección. Los escritos más cercanos a la época de Jesús, tanto de fuentes cristianas como de fuentes rabínicas como de fuentes clásicas, parecen coincidir en todos estos aspectos. Así que parece poco razonable sostener otras teorías basándose en pruebas de escaso rigor.
 
Sin embargo, parece que hay gente que se ha beneficiado del documental. Y es que las propiedades de la zona cercana han visto crecer su precio cinco veces.

1 comentario:

  1. Dos errores en lo escrito, que no tienen relevancia, pero que se pueden corregir estos son: "Poncio Pilatos" comúnmente se suele decir así, pero es Poncio Pilato. Seguidamente pone enterrado por Jesús de Arimatea, cuando éste es José de Arimatea

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